MAL DE ALTURA

La presión barométrica disminuye al aumentar la altitud, lo que reduce la presión parcial de oxígeno y causa hipoxia. La presión parcial de oxígeno a 2.500 metros es un 26% más baja que al nivel del mar y, a 4.000 metros, un 41% más baja. Esto supone un importante estrés para el organismo que requiere al menos unos cuantos días para aclimatarse. Esta capacidad de aclimatación puede verse limitada ante la presencia de determinadas enfermedades, especialmente la patología pulmonar. La clave para la aclimatación consiste en incrementar la ventilación, lo cual supone un aumento del oxígeno alveolar. Este proceso comienza al alcanzarse los 1.500 metros de altitud. A pesar de conseguirse una correcta aclimatación, sigue existiendo dificultad en el ejercicio aeróbico y los viajeros pueden seguir experimentando problemas de sueño.

El mal de altura (MA) se produce cuando el estrés hipóxico supera a la aclimatación. El MA puede ocurrir por encima de los 2.100 metros, pero es especialmente frecuente cuando se superan los 2.750 metros de altitud. En las estaciones de esquí de Colorado, la incidencia del MA oscila entre el 15% y el 40%, dependiendo de la altitud a la que se duerma. La susceptibilidad a la altura es fundamentalmente de origen genético, pero las ascensiones rápidas y la altitud a la que se duerma son importantes factores desencadenantes. La edad, el sexo y la condición física tienen poca influencia.

El espectro del MA incluye el mal de altura agudo común (MAA), el edema pulmonar ocasional de altura y, rara vez, el edema cerebral de altura. Estas dos últimas entidades, aunque infrecuentes, son potencialmente mortales. El MAA puede ocurrir tras pasar entre 1-12 horas a mucha altitud. Se caracteriza por la aparición de cefalea, seguida de anorexia, náuseas, insom-nio, fatiga y lasitud. Los síntomas suelen remitir espontáneamente en 24 - 48 horas y mejoran con oxígeno, analgésicos o antieméticos. Una profilaxis eficaz para el MA es utilizar una dosis total diaria de 5 mg/kg de Acetazolamida distribuida en varias dosis. Se comienza un día antes de desplazarse a altitudes elevadas y se continúa durante los dos primeros días en los que se permanezca en altura. La Acetazolamida no debe ser utilizada en personas con historia de alergia a sulfonamidas.
Los viajes a altitudes elevadas sólo están contraindicados en algunas enfermedades. Entre las más frecuentes se incluyen la angina inestable, la hipertensión pulmonar, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) grave y la anemia falciforme. Los pacientes con enfermedad coronaria estable, hipertensión, diabetes, asma o EPOC leve, así como las mujeres embarazadas, suelen tolerar bien la altitud, aunque pueden necesitar un seguimiento estrecho de su enfermedad. En la mayoría de las estaciones turísticas de montaña se dispone de dispositivos de oxígeno fijo y portátil que, al eliminar el estrés hipóxico, eliminan el posible peligro de exposición a la altitud.

Recomendaciones.
Si es posible, evitar el ascenso rápido a altitudes superiores a los 2.750 metros en un solo día. Para prevenir el mal de altura, es aconsejable fraccionar el ascenso, pasando al menos una noche a 2.000-2.500 metros.

  • Evitar esfuerzos excesivos y el consumo de alcohol durante las 24 primeras horas a estas altitudes. Beber cantidades extra de agua.
  • Si no se puede evitar el viaje a altitudes superiores a 2.750 metros en un solo día, considerar la profilaxis con Acetazolamida. La Acetazolamida también es eficaz si se inicia su administración ante los primeros síntomas del MA.
  • Los viajeros que planean hacer escalada o trekking a gran altitud requerirán un período de aclimatación gradual.
  • Los viajeros con cardiopatía o enfermedad pulmonar previa deben solicitar consejo médico antes de viajar a una gran altitud.
  • Los viajeros con los siguientes síntomas deben solicitar atención médica:

- Síntomas severos de mal de altura agudo o que duren más de 2 días.
- Disnea progresiva con tos y cansancio.
- Ataxia o alteración del estado mental.

Tomado de: Viajes internacionales  y Salud 2012.

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